viernes, 19 de marzo de 2010

ACTITUD... DE MACHOS


Son las 12 de la madrugada, jueves. Hoy es el primer día de descanso que nos ha dado este largo y jodido invierno en Madrid, los 9 grados que lucen los termómetros parecen un regalo comparados con el frío que los días de nieve nos han dado hasta esta misma semana.

Estoy en mi casa. Ya he terminado una par de cosillas que tenía que hacer en el ordenador, me enciendo un cigarro y me pongo un poco de música: La Callas. A simple vista nadie diría que escucho ese tipo de música. Otro de mis contrastes. Mientras se consume el cigarro en mi mano, incapaz de darle caladas, no logro desconectar de la mierda de semana que he tenido… en contra de lo que sería normal, mañana no curro y no consigo desconectar.

Siento que tengo demasiadas presiones, que me acogotan y acojonan. Tengo la soga al cuello, un nudo en la garganta. Me apetece pegar un alarido como lobo en medio de la noche, pero no estamos en el campo sino en el centro de la ciudad. Me doy cuenta de que el ritual de "cigarro y a la cama" no va a funcionar para dormir. Esta noche no.

Por un segundo pienso en ponerme algo erótico en el ordenador pero se que no va a funcionar, ya son muchos años en este cuerpo. Me pongo unos vaqueros y la primera camiseta guarra que encuentro en mi armario: salgo a la calle y camino por la Castellana.

En ese momento pienso en llamar a una “folloamiga”, Tatiana. Una de esas amigas a la que no te da reparo llamarla pasada la media noche, por que sabes que le vas a dar la alegría de su vida. Pero el historial del móvil me recuerda por que hace más de una mes que no la llamo: la última vez que lo hice me llamó 4 veces al día siguiente y mensajes por una semana… Llego ya a la esquina de la calle St Barbara y pienso que la mejor opción es tomarse un cerveza. Quiero un sitio donde la gente apenas hable, donde pueda relajarme y pasar de todos. Donde me encuentre a mi mismo, sin apariencias.

Recuero que estoy a solo unas manzanas de Seagull. Quien conozca el sitio le puede parecer extraño, pero es uno de los sitios donde más me encuentro yo mismo. Pongo rumbo a la Calle D. Rodrigo y en cinco minutos estoy en mi destino. Una polla de bronce desgastado es el pomo de la puerta. Cerrada. Llamo al timbre y se abre un pequeño hueco donde asoman los impresionantes ojos verdes del portero. Me abre la puerta como siempre.

- Ya tenemos aquí al Brad Pitt gay….
- JAJAJA gracias, necesitaba una cerveza.
- Pues ya sabes, en tu casa…

Entro y me pido un tercio. Una cerveza fría me va a venir de puta madre. LA poca luz del local se centra en la barra donde no hay grupos más grandes de dos personas y en la puerta del baño, camino del cual tienes que superar unas escaleras y una pequeña estancia de unos 10 metros.

Todo el entorno guarda una cierta coherencia a simple vista. Solo hay hombres, la mayoría rapados, en vaqueros y camiseta, alguna camisa de leñador y los camareros medio desnudos. La gente no habla demasiado alto si bien algunos hablan entre ellos aparentemente muy interesados.

Siempre fiel a mis costumbres me dirijo al baño lo primero. Sorteo unas cuantas miradas, un par de calvos y ningún roce. Algunos guiños. Yo siempre con mi mirada al frente, ese no es el camino, si pretende alguien que me pare… esa no es la forma.

En la zona oscura solo se adivinan un par de sombras. Puedes ser tonto o concluir que alguien está disfrutando de una mamada increíble, solo se escucha el característico silbido que se produce al respirar de un pequeño bote de poppers.

Entro en el baño y descargo con gusto. UN par de personas entran después de mí y lo mejor para no crear confusión es no mirar. Termino de mear, me sacudo y cierro mis pantalones… salgo del baño y justo a la izquierda veo un hueco donde poder sentarme tranquilamente a beber mi cerveza.

La oscuridad de esa estancia es apasionante…. Ves a la gente pasar al baño, en silencio. Sinceramente creo que es un código de respeto. A veces ves a gente explorando zonas del cuerpo que yo jamás me atreverían a tocar. La primera vez me pareció algo muy animal pero con el tiempo he aprendido a respetarlo, creo que pertenece mas a una cultura de sensaciones y placeres que simplemente me viene grande.

Desde mi ángulo puedo ver toda la zona oscura donde el transito de gente empieza a aumentar. Un grupo de australianos que se dirige al baño hace algún comentario, para mi gusto más grotesco que acertado, sobre lo que vieron el día anterior. Creo que se han olvidado de que el ingles es el segundo idioma más hablado del mundo. Cuando salen del baño uno se me acerca, se pone enfrente mió y me roza los pantalones con su mano. Le quito la mano… el tío insiste y me molesto, miro a otro sitio. El tío insiste, con una mano me roza el paquete y con la otra me intenta coger de la nuca mientras me dice algo que a debido aprender de memoria como hacemos todos cuando vamos a otro país de juerga “COME ONE, ERES UN MACHO…” pienso que el mensaje tiene que ser más claro: le quito la mano, aparto mi nuca… “ GET OUT OF MY WAY, MATE” . Parece que el tío por fin lo entiende y se va con su amigo que le esperaba en la oscuridad.

No es una cuestión idiomática ni de apariencia, sino de comportamiento y ganas. Si un día me puede apetecer algo al día siguiente puedo cambiar de gustos. Creo que si estoy en este sitio es por que me quiero dejar tentar… y la única manera de hacerlo es con carácter, con actitud. El carácter ni se improvisa ni se disimula. Se tiene o no se tiene. Es algo que se transmite por cada poro de piel, en la mirada, en la forma de andar, de tocar, de hablar. No se aceptan disfraces ni tan siquiera en la oscuridad…

Sigo con mi cerveza mientras a mi izquierda, tras unas tiras de cuero que simulan una cortina, los dos bultos que estaban disfrutando de una mamada ya han pasado a mayores. Solo se escuchan los pequeños golpes de la hebilla del cinturon de unos de ellos contra el suelo y largos y tenues UFFFFFF. Me recuerda al relajante sonido del mar cuando, en la oscuridad de la noche, no hay ajetreo que te distraiga del sonido de las olas…

UFFFFFFFFF. CLON…. CLON… CLON…

Cierro los ojos y ya me noto menos tenso. Se abren mis oídos a todo estimulo exterior. Se introduce en la escena un sonido nuevo, algo parecido a las palmadas sordas… la penetración de mis vecinos debe ser más profunda, los huevos del activo deben de estar golpeando el culo del pasivo que aumenta su ritmo en los suspiros pero no aumentan en tono… algo cuchichean, ago que les hace cómplices de un momento único para ellos. Capto como unos zapatos suben las escaleras y se detiene enfrente mió….
De la nueva sombra se adivina un hombre de mediana estatura con camisa de leñador roja unos hombros bien formados y unos vaqueros muy bien puestos, empieza a andar hacia donde yo estoy y se dirige al baño.

Eso si que es carácter, pienso…

Sale del baño y se para un segundo a mi lado, no me mira pero yo si, nos separa una especie de andamio a media altura. El tio es rapado con barba de tres días, un morenazo castizo.

Sin mirarme se pone a andar, enseñándome su inmensa espalda y dirigiéndose a los escalones de salida… pienso “estoy aquí cabrón…” y como si me hubiera escuchado se detiene, se da media vuelta y camina otra vez para mi.

Permanezco hierático, igual se dirige al baño, pero se detiene enfrente de mi, a solo unos pocos centímetros… respira profundamente como si fuera un perro queriendo reconocer que es lo que tiene enfrente. Extiende su mano a la altura de mi pezón izquierdo y empieza a apretarlo… parece que he pasado el reconocimiento. Acto seguido y con la misma lentitud yo acaricio su pezón derecho con dos dedos. Y el tío me habla:

- Que ricos pezones tienes tío… están bien trabajados.
- Y los tuyos cabrón… (bebo un sorbo de mi cerveza sin detener las caricias)

En ese momento se lanza a mi boca sin romper el espacio entre los dos… dejo mi cerveza a un lado, y dedico mis dos manos a sus pezones… y con su mano derechazo comienza a acariciar mis pantalones, la zona del paquete, con firmeza, agarra fuerte el bulto y recorre toda su dimensión. Pienso: eso es una mano. Mi polla, que empieza a crecer, ya es suya y va a hacer con ella lo que quiera…

- Ufff tio, que macho eres ( me dice)

Abrazo su cadera hasta el culo, lo agarro con las dos manos y lo empujo hacia mi, le beso con ganas, retuerzo mi lengua en su boca hasta llenarla entera y muevo con mis manos su culo de una manera firme. Le beso en el cuello y paso mi lengua hasta encontrar el lóbulo de su oreja, lo muerdo firmemente con mis labios y le paso levemente mi lengua alrededor… de un gesto le abro la camisa y él busca mis pezones bajo la camiseta. Nos miramos fijamente mientras nos tocamos y pellizcamos el pecho… mi boca se lanza a chupar uno de sus pezones, duros y firmes que muerdo y estiro hacia fuera.

Absortos en el éxtasis que sienten dos machos al encontrarse estábamos los dos viviendo un cataclismo ajeno a todo el movimiento exterior… me coge de la cabeza separándome de su pecho y me mira firmemente… cuando la conexión es tan brutal sobran las palabras y me doy cuenta de que ante la liberación de tanta hormona se acumulan 4 sombras en nuestro entorno…

- Mi casa está lejos tio…
- Yo vivo a dos manzanas… ( me dice)
- Vamos…

Le doy el ultimo trago a mi cerveza mientras el macho que he conocido me coge el paquete sobre el pantalón como marcando su territorio. Dejo el botellín tirado y mientras salimos de la zona veo que todos los bultos que representan personas están centrados en nosotros acariciándose los paquetes, pellizcándose los pechos y poniendo caras de cerdos a nuestro paso…

Salimos por la puerta del local y el portero me sonrrie:

- ESTO ES ACTITUD….

Continua……

martes, 2 de febrero de 2010

DIA CERO... PINCELADAS DE UNO MISMO

Aunque mi intención es escribir una vez a la semana y hacerlo a modo de “diario” empiezo dando unas pinceladas que ayuden a dibujarme entre la multitud de imágenes que puedan venir a la cabeza de quien me lea.

Con la sangre dividida entre mis orígenes canadienses y españoles he vivido en la península desde pequeño. Tanto es así que los matices fríos de mi personalidad es el único recuerdo que me queda del país donde nació mi madre. Mi alma es profundamente latina aunque mi apariencia siempre ha parecido exótica en España. Recuerdo que siendo pequeño a veces me dolían los ojos con la claridad del sol de este país que me parecía tan caluroso. Aunque, entre nosotros, lo que más me diferenciaba del resto no era mi apariencia física, sino el constante rechazo a hacer las cosas políticamente correctas si no había entendido previamente por que esa era la forma correcta o por que la “segunda opción” era incorrecta… de todos modos mi aspecto era irremediablemente exótico, lo que me hacía destacar a primera vista.

Mis primeros años, hasta cumplidos los 15, viví en el sur de España. Me acuerdo de la edad que tenía cuando me trasladé a Barcelona por que fue el año en que conocí a mi primer amor y por el regalo que me hizo Ana, mi novia, por mi cumpleaños y que fue mi primera experiencia “intima” con otra persona.

De Barcelona nos trasladamos a vivir a Madrid. Ciudad que he podido odiar con todas mis fuerzas y que, poco a poco, me ha ido conquistando. Con el tiempo he entendido eso que dicen de “Madrileño se es cuando se siente” sin importar de donde vengas ni la ciudad que aparezca en tu pasaporte y es que, por circunstancias de la vida, me he ido y vuelto a esta ciudad cientos de veces, pudiendo siempre empezar de cero en la ciudad del tajo.

Debo decir que, una vez establecido en Madrid para estudiar mi carrera, también he vivido intermitentemente en Londres, Milán y Paris. El motivo real de haberme movido tanto no era otro que el de buscar la soledad, pensar, encontrarme y terminar entendiendo que por más que nos busquemos nunca nos encontramos… he terminado comprendiendo que no somos nada “predefinido” sino una hoja en blanco por escribir, un carácter por construir. Esta idea me alienta; me llena de esperanza pensar que está en las manos de cada uno hacer las cosas bien o ser buenas personas.

Si algo me caracteriza es la búsqueda continua de respuestas. Eso si debe de ser un matiz personalísimo, previo a ninguna elección personal.

Mis primeros años en Madrid tengo que reconocer que fueron increíbles si bien no me sentía lleno. Mi grupo de amigos era inmejorable, extenso, divertido. Mis estudios no me gustaban como a casi todo el mundo pero ya sabéis: solo se estudia un par de meses al años, los anteriores a los exámenes, por lo que tenía tiempo de hacer muchas cosas. Fiestas de estudiantes de todo tipo, las de “los niños bien” y las de los no tan bien. Viviendo en Madrid y siendo estudiante no se puede salir menos de 3 días a la semana!! Por lo que podía hacer una de las cosas que mas me gusta, cambiar de aires de vez en cuando y sin salir de la ciudad. Unos días salía con un grupo, otro con otros.

NO me voy a entretener contándoos mis salidas del pasado excepto cuando vengan al caso, pero diré que entre mis amigos del tenia a gente de la universidad, del gimnasio, de la biblioteca y los mejores… los amigos de los amigos: esa gente con la que coincides de casualidad pero hay conexión y aunque la vida no los haya situado en tu ambiente cotidiano se terminan haciendo íntimos.

Debo confesar que cuando dejé Madrid par irme a vivir a Inglaterra intentaba huir de algo. Tenía yo novia en Madrid, habíamos empezado a salir solo unas semanas antes, no había amor pero si una fuerte conexión personal y física entre los dos. NO nos engañemos: no se empieza enamorado sino atraído, lo otro llega si tiene que llegar. Lo que me descolocó es que un día en el gimnasio y ya con 22 años de edad, por primera vez en mi vida sentí atracción por otro hombre. Nunca antes me había ocurrido y llegué hasta el final. No descubrí que yo fuera gay… pero si he probado el sexo con hombres.

Ya he comentado que no pienso hacer un blog de sexo, pero el sexo es una constante en mi vida e irremediablemente deberán salir capítulos y escenas muy subidas de todo en este sitio…

Como decía Inglaterra fue una escapada a la soledad y la búsqueda de mi mismo al sentir un temor desbordante por no saber nada de mi mismo.

Por hoy no quiero seguir hablando de mi pasado pero solo os daré unas pinceladas más y más rápidas: Ambicioso, leal, obsesionado por ser buena persona, divertido, “charming” son algunas de las palabras que me han utilizado para describirme. Y si tuviera que hacer un perfil externo de mi diría que soy un hombre normal, deportista con inquietudes artísticas, inteligente, amante de la buena comida y bisexual.

Nos vemos pronto…

DIABLOROJO...

STEP ONE...

ESTA ES LA BITÁCORA DE UN SER HUMANO, A VECES SOLO EN LA MULTITUD. UN DEBATE ENTRE LO MEJOR Y LO PEOR DE UNO MISMO. SIN PRETENSIONES LITERARIAS NI ASPIRACIONES CODICIOSAS ME DISPONGO A ESCRIBIR Y COMPARTIR IDEAS Y VIVENCIAS COTIDIANAS DESDE EL PARTICULAR PRISMA DE MIS OJOS Y AL RITMO DE UN CORAZON QUE A VECES ASOMA AUNQUE MUCHOS CREAN QUE NO EXISTE... SIN PODER REMEDIARLO ESTE ES EL DIARIO DE UN HOMBRE JUZGADOMPOR MUCHOS, QUERIDO POR ALGUNOS Y CON UNA LACRA... UN "TALENTO" INCOMPRENDIDO, NUNCA DESEADO POR SU DUEÑO, Y QUE NO SÉ COMO HA TERMINADO DOMINANDO UNA PARTE IMPORTANTE DE MI VIDA. NO ES UN BLOG DE SEXO, PERO HABLARÉ MUCHO DE ELLO CON LA LIBERTAD QUE DA LA ESCRITURA Y SIN PELOS EN LA LENGUA... SI SOLO UNO DE VOSOTROS ES CAPAZ DE VER MÁS PROFUNDO Y SENTIRSE EN MI PIEL Y NO LEER SOLO PARA PECAR: HABRÑA MERECIDO LA PENA.